sábado, 1 de agosto de 2020

Renovación Carismática



«Costa Deir tomó el micrófono y nos dijo cuán apesadumbrado estaba su corazón por la Iglesia Ortodoxa Griega. Le pidió al Padre de la iglesia Episcopal Driscoll que orase para que el Espíritu Santo arrasara con esa Iglesia como lo estaba haciendo con la Iglesia Católica. Mientras el Padre Driscoll oraba, Costa Deir lloró en el micrófono. Seguido a la oración hubo un largo mensaje en lenguas y una explicación igualmente larga diciendo que las oraciones habían sido escuchadas y que el Espíritu Santo soplaría en la Iglesia Ortodoxa Griega y la despertaría. En este momento hubo tanto llanto y clamor que me aparté de el por la impresión... Sin embargo me escuché decir una cosa sorprendente, 'Algún día cuando leámos como el Espíritu Santo se mueve en la Iglesia Ortodoxa Griega, recordemos que estuvimos aquí en el momento que comenzó».

Seis meses después del evento aquí descrito en una reunión "carismática" interdenominacional en Seattle, EU, los Cristianos Ortodoxos en verdad comenzaron a escuchar que el "espíritu carismático" se estaba moviendo en la Iglesia Ortodoxa Griega. Iniciando en Enero de 1972, la publicación de Fr. Eusebio Stephanou Logos, comenzó a publicar reportes sobre este movimiento, que se había iniciado anteriormente en muchas parroquias Griegas y Sirias en los Estados Unidos y que ahora se había expandido a otras más, siendo activamente promovido por Fr. Eusebio. Después de que el lector haya leído en las siguientes páginas la descripción de este "espíritu" en las palabras de sus líderes representantes, no le resultara difícil creer que de hecho fue evocado e infundido al mundo Ortodoxo justamente por semejantes súplicas urgentes de los "Cristianos interdenominacionales." Si una conclusión se desprende de esta descripción, ciertamente debe ser que la espectacular "renovación carismática" de hoy día no es simplemente un fenómeno de hyper-emocionalismo y renovación Protestante, -aunque estos elementos están también fuertemente presentes- pero es en realidad la obra de un "espíritu" que puede ser invocado y que obra "milagros."

La pregunta que trataremos de responder en estas páginas es: ¿Qué o quién es este espíritu? Como Cristianos Ortodoxos sabémos que no solo Dios obra milagros; el diablo tiene sus propios "milagros," y de hecho puede imitar e imita virtualmente cada uno de los milagros de Dios auténticos. Por lo tanto trataremos en estas páginas de ser cuidadosos al "poner a prueba a los espíritus, si son o no de Dios" (1 Juan 4:1). Comenzaremos con un breve antecedente histórico, ya que nadie puede negar que la "renovación carismática" ha venido al mundo Ortodoxo de las denominaciones Protestantes y Católicas, quienes a su vez la recibieron de las sectas Pentecostales.

El Movimiento Pentecostal

El movimiento pentecostal moderno, aunque tuvo antecedentes del siglo 19, su origen data precisamente de las 7:00 p.m. en la víspera de Año Nuevo del año 1900 Momentos antes, Carlos Parham, un ministro Metodista en Topeka, Kansas, EU, como respuesta a la reconocida debilidad de su ministerio Cristiano, se había evocado al estudio del Nuevo Testamento junto a un grupo de sus estudiantes, con el fin de descubrir el secreto del poder del Cristianismo Apostólico. Los estudiantes finalmente dedujeron que este secreto radica en el "hablar en lenguas" el cual, pensaron, siempre acompañaba a la recepción del Espíritu Santo en los Hechos de los Apóstoles. Con creciente excitación y tensión, Parham y sus estudiantes decidieron orar hasta recibir el "Bautismo del Espíritu Santo" con el hablar en lenguas. En el 31 de Diciembre de 1900, oraron desde la mañana hasta la noche sin éxito, hasta que una joven niña indicó que faltaba un ingrediente en este experimento: "la imposición de las manos." Parham puso sus manos sobre la cabeza de la niña, e inmediatamente ella comenzó a hablar en una "lengua desconocida." En tres años hubo muchos de tales "Bautismos", incluyendo el de Parham y doce ministros mas de varias denominaciones, y todos ellos acompañados del habla en lenguas.Pronto la renovación se expandió a Texas, EU, y luego tuvo un éxito espectacular en una pequeña Iglesia negra en Los Ángeles, EU. Desde entonces se ha expandido a lo largo del mundo y reclama a diez millones de miembros.

Por medio siglo el Movimiento Pentecostal permaneció sectario y en todos lados se recibía con hostilidad por las denominaciones establecidas. Más tarde, sin embargo, el hablar en lenguas comenzó gradualmente a aparecer en las propias denominaciones, aunque al principio se mantuvo más bien en secreto, hasta que en 1960 un sacerdote Episcopal cerca de Los Ángeles, EU, le dio gran publicidad a este hecho al declarar públicamente que había recibido el "Bautizo del Espíritu Santo" y hablo en lenguas. Tras una hostilidad inicial, la "renovación carismática" obtuvo la aprobación oficial o extra oficial por parte de las principales denominaciones y se ha expandido con rapidez tanto en los Estados Unidos como en el extranjero.Hasta la otrora rígida y exclusivista Iglesia Católica Romana, una vez que tomó la "renovación carismática" formalmente a finales de la década de los 60's, se ha incorporado a este movimiento con rapidez y entusiasmo. En los Estados Unidos, los obispos Católicos Romanos dieron su aprobación al movimiento en l969, y los pocos miles de Católicos involucrados en él han aumentado desde entonces a cientos de miles, quienes se reúnen periódicamente en conferencias "carismáticas" locales y nacionales cuyos participantes se enumeran algunas veces en decenas de miles. Los países Católicos Romanos de Europa se han vuelto también entusiastamente "carismáticos," como lo testifica la conferencia "carismática" en verano de 1978, en Irlanda, en la que asistieron miles de sacerdotes Irlandeses. Poco antes de su muerte el Papa Pablo VI se encontró con una delegación de "carismáticos" y proclamó que él también era un Pentecostal.

¿Cuál puede ser la razón para tan espectacular éxito de la renovación "Cristiana" en un mundo aparentemente "post-Cristiano"? Sin lugar a duda la pregunta a esto radica en dos factores: primero, el terreno receptivo que consiste en esos millones de "Cristianos" que sienten que su religión es seca, sobre-racional, meramente externa, sin fervor o poder; y segundo, el evidentemente poderoso "espíritu" que está detrás del fenómeno, que es capaz, bajo circunstancias adecuadas, de producir una multitud y variedad de fenómenos "carismáticos", incluyendo la sanación, el hablar en lenguas, interpretación, profecía y, subyacente a todo esto, una experiencia abrumadora llamada "Bautizo (en o con) el Espíritu Santo."

Pero ¿Qué es exactamente este "espíritu"? Significativamente, esta pregunta raramente si no es que nunca surge de los seguidores de la "renovación carismática"; su propia experiencia "bautismal" es tan poderosa y ha sido precedida por una preparación psicológica tan efectiva en forma de oración concentrada y espectativa que nunca hay duda alguna en sus mentes, creen haber recibido el Espíritu Santo y que el fenómeno que han experimentado y visto es exactamente el descrito en los Hechos de los Apóstoles. También, la atmósfera psicológica del movimiento es tan unilateral y tensa que es visto como la misma blasfemia contra el Espíritu Santo el tener cualquier duda al respecto. De los cientos de libros sobre el movimiento que han aparecido, solo unos cuantos expresan hasta ligeras dudas de su validez espiritual.

Para tener una idea mejor de las características distintivas de la "renovación carismática," examinemos algunos de los testimonios y prácticas de sus participantes, siempre cotejándolos con el estándar de la Santa Ortodoxia. Estos testimonios serán tomados, con algunas excepciones, tal y como aparecen en los libros y revistas apologéticas del movimiento, escritas por personas que están a favor de él y que obviamente únicamente publican el material que aparentemente sustenta sus posturas. Más adelante, haremos solamente uso mínimo de los cerrados recursos Pentecostales, avocándonos principalmente a los participantes Protestantes, Católicos, y Ortodoxos en la "renovación carismática" contemporánea.


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Padre Seraphim Rose
Traduccción: Bernardo (Mikhail) Aramburu / Mateo D'Acosta